Seis perspectivas, una a una. La técnica de De Bono separa el pensamiento en seis 'sombreros' para que la emoción, los datos, la crítica y la creatividad no se pisen en la misma conversación.
Cada sombrero es un modo de pensar: blanco (datos), rojo (emoción e intuición), negro (riesgos), amarillo (beneficios), verde (ideas) y azul (proceso). La clave es que todo el grupo se ponga el mismo sombrero a la vez, en lugar de discutir desde seis ángulos mezclados.
Lo uso para desbloquear reuniones que se enredan: forzar el turno del sombrero negro saca los riesgos sin que parezca un ataque, y el verde abre ideas sin que la crítica las mate antes de tiempo. Estructura la conversación sin volverla rígida.