En vez de pelear por un mercado saturado y sangriento (océano rojo), crear uno nuevo donde la competencia aún no existe (océano azul). Una lente para diferenciarse de verdad.
La idea de Kim y Mauborgne: la mayoría de empresas compiten en «océanos rojos», mercados conocidos y saturados donde se canibalizan en precio. La alternativa es buscar «océanos azules»: demanda nueva, donde compites contra nadie porque has redefinido el espacio.
Para marca y producto es una lente potente: en vez de ser «uno más, pero mejor», preguntas qué factores eliminar, reducir, aumentar y crear para abrir una categoría propia. Lo uso para posicionar con criterio propio.